Un alojamiento en plena selva amazónica con animales rescatados
En el Hotel Alto del Águila, la experiencia va mucho más allá de un simple alojamiento en Puerto Nariño. Los viajeros describen este lugar como un auténtico remanso de paz en plena selva amazónica, donde la naturaleza marca el ritmo del día. La casa está rodeada de vegetación y vida salvaje, y en los jardines se mueven libremente animales que han sido acogidos para ser curados o protegidos de los cazadores furtivos. Búhos, monos, loros e incluso pequeños cocodrilos comparten el entorno del hotel, convirtiendo cada estancia en un contacto directo y respetuoso con la fauna local. La sensación general es la de una gran casa de la felicidad, donde el vínculo con la selva es constante y cercano, pero a la vez tranquilo y acogedor para quienes buscan desconexión y naturaleza auténtica.