Un altar curioso y polémico a la Santa Muerte en la Colonia Narvarte
El altar a la Santa Muerte en la Colonia Narvarte destaca como un rincón insólito que no pasa desapercibido. Situado a pocas calles de la iglesia, su sola presencia ha generado un notable revuelo entre los vecinos, intrigados y, en algunos casos, incómodos por esta manifestación de fe distinta a la tradicional. El propietario, Gonzalo González, sostiene que su devoción está ligada a una experiencia límite: la creencia de que la Santa Muerte salvó a su hijo de una muerte terrible tras un accidente de moto. Esa historia personal dota al lugar de un fuerte componente emocional y explica por qué este pequeño espacio se ha convertido en un punto de interés tan llamativo dentro del barrio. Según cuenta una viajera, el altar “por sí mismo llama mucho la atención”, tanto por lo que representa como por el contraste con el entorno más convencional de la zona.