Encanto decadente del palazzo histórico donde se ubica el Hotel Orientale
El gran protagonista de la experiencia en el Hotel Orientale es el palazzo del siglo XVII que lo alberga. A primera vista, su aspecto destartalado y las paredes desconchadas pueden desconcertar, e incluso hacer dudar de que allí funcione un alojamiento cómodo, pero precisamente ese contraste es lo que más fascina a quienes se alojan en él. La monumental escalera de mármol blanco y rojo, las lámparas fastuosas, las hileras de columnas, los ventanales de forja y las estatuas en los rincones dibujan un escenario de esplendor pasado que hoy se percibe como una belleza decadente, muy acorde con el carácter barroco de Palermo. Como resume una viajera, este edificio es “decadente, ésa es la palabra, pero tan hermoso”, una mezcla de nobleza antigua y abandono que convierte la llegada al hotel en una experiencia casi teatral, muy distinta de la de un alojamiento convencional.