Moái Paro y el enorme ahu ceremonial de Ahu Te Pito Kura
En Ahu Te Pito Kura se alza, o mejor dicho yace hoy derrumbado, uno de los grandes hitos arqueológicos de Rapa Nui: el moái Paro. Los viajeros destacan que se trata del moái más alto que llegó a levantarse en la isla, con 11 metros de altura, unas orejas de 2 metros y unas impresionantes 82 toneladas de peso. Todo ello dentro de un recinto ceremonial amplio y no restaurado, que conserva un aire auténtico, casi intacto, frente a otros ahu más reconstruidos. Quien se acerca puede rodear el conjunto y observar al gran moái caído boca abajo, tal y como se encontraron las figuras cuando llegaron los primeros europeos, lo que invita a imaginar cómo se vivió esa época de declive. La misma visita despierta una pregunta recurrente, casi inevitable: cómo pudieron mover semejante mole desde la cantera de Rano Raraku hasta la costa norte, algo que sigue alimentando el misterio de Rapa Nui.