Escultura dedicada a la Constitución de 1978 en la plaza de la Constitución de Girona
En plena plaza de la Constitución de Girona se alza una escultura que rinde homenaje a la aprobación de la Constitución de 1978 mediante una historia muy concreta y emotiva. La obra, fechada en 1991, es de Francisco López Hernández y retrata a la única niña nacida en Girona el 6 de diciembre de 1978, día en que se aprobó la primera constitución democrática tras el franquismo. Según explican los viajeros, el proyecto quiso materializarse en 1982, cuando la niña tenía 4 años, pero finalmente se llevó a cabo cuando ya tenía 12, lo que añade un matiz biográfico muy singular a la pieza. Se trata de una escultura realista, fiel al estilo del artista madrileño, que convierte un momento clave de la historia reciente de España en una escena cotidiana y cercana, fácilmente apreciable al pasear por esta céntrica plaza de la ciudad.