Trato familiar y ambiente acogedor en A casa de henriqueta
Más allá de la mesa, el ambiente de A casa de henriqueta es uno de los grandes motivos para volver. El local ocupa una casona antigua restaurada y limpia, con un comedor amplio, varios salones y un jardín que se disfruta especialmente en verano. Algunos rincones, como la pequeña terraza para dos o la coqueta trastienda, añaden un punto íntimo y sorprendente al conjunto. El servicio recibe elogios constantes por su calidez y cercanía; el propio Esteban, alma del proyecto, ofrece un trato “maravilloso, familiar y esmerado”, pendiente de cada detalle e incluso de adaptar la propuesta a los más pequeños. Todo ello crea un ambiente acogedor, ideal para una comida tranquila en Oia, con la sensación de estar comiendo casi en casa de amigos.