Monumento conmemorativo y ambiente del Camp de Drancy
Más allá de los bloques de la Cité de la Muette, el Camp de Drancy destaca hoy por su dimensión memorial. En 1976 se levantó una escultura en recuerdo de los judíos franceses deportados, una obra compleja conocida como Las Puertas del Infierno que varios viajeros describen como muy conmovedora por la fuerza simbólica de sus formas. El entorno actual sorprende por su calma y por su ubicación relativamente cercana a la estación de Bobigny, lo que facilita la llegada desde París. Para quienes buscan lugares de memoria vinculados al Holocausto y a la historia de la ciudad, Drancy se presenta como una visita poco conocida pero muy significativa, especialmente para quienes sienten interés por la Segunda Guerra Mundial.